Marcha de las Antorchas por aniversario 155 del natalicio de José Martí
Protagonizada por jóvenes y estudiantes en toda Cuba, será otra contundente demostración de apoyo a la Revolución
La Marcha de las Antorchas que protagonizarán los jóvenes y estudiantes capitalinos el próximo 27 de enero, esperando el aniversario 155 del natalicio de nuestro Héroe Nacional, será una profunda demostración de patriotismo, afirmó Joel Queipo Ruiz, miembro del Buró Nacional de la UJC.
En el teatro Sanguily de la Universidad de La Habana, donde se ultimaron detalles organizativos de la misma, el dirigente juvenil resaltó que esta es un homenaje no solo a Martí, sino también a aquellos jóvenes que, en el año del centenario del Apóstol y encabezados por Fidel, escenificaron la primera de estas marchas, y luego acometieron el acto rebelde y heroico de asaltar el cuartel Moncada.
El desfile se iniciará después de las 10 de la noche del próximo domingo 27 desde la Escalinata de la Universidad de La Habana, pasará por la Fragua Martiana y desembocará en la Tribuna Antiimperialista José Martí, explicó César Hernández González, primer secretario de la Juventud Comunista en Ciudad de La Habana.
En el Monte de las Banderas de esa Tribuna, frente a la Oficina de Intereses de los Estados Unidos, los manifestantes participarán del izaje de estandartes cubanos, como ya se ha hecho tradición en fechas patrióticas memorables.
Además habrá en ese sitio, que resume la hidalguía de los cubanos frente a las pretensiones yanquis denunciadas por Martí hace más de 100 años, un momento cultural, y se lanzarán fuegos artificiales.
Por otra parte, se ultiman detalles además del Desfile Martiano que realizarán el día 28 cerca de 3 000 pioneros en la Plaza de la Revolución José Martí. En las demás provincias habrá similares homenajes a nuestro Héroe Nacional en la misma fecha.
Un poco de historia:
Fue un 27 de enero, pero hace cincuenta años. Precisamente, se conmemoraba el Centenario del Natalicio del Apóstol "José Martí", entonces, la ciudad de Santiago de Cuba despertó distinta y no durmió durante 72 horas. Por el contrario, los jóvenes tomaron las calles principales hasta el cementerio "Santa Ifigenia".
Allá, hasta donde se hallan los restos del Héroe Nacional cubano llegaron los manifestantes con flores, banderas cubanas y múltiples consignas contra el gobierno de Fulgencio Batista y Zaldivar.
La Habana preparó algo mayor: la Marcha de las Antorchas; así como se nombró la toma de la ciudad el 28 de enero de 1953, un año fatídico y grandioso para la historia nacional, por una parte por las trágicas consecuencias de aquellas manifestaciones y de otros levantamientos que sucedieron más tarde, y segundo, por el inolvidable asalto al entonces Cuartel Moncada el 26 de julio, "el día en que el motor pequeño echó andar al grande".
Fidel, como sobreviviente y líder del Movimiento Revolucionario "26 de julio" dijo hace medio siglo, que "fue Martí el Autor Intelectual del Asalto al Cuartel Moncada" y qué mejor homenaje de la generación del Centenario del Maestro para "no dejar morir sus ideas".
En la capital cubana se rendía culto al Apóstol, por eso se pensó en la idea de comenzar un recorrido por todo el país hasta el corazón de La Habana el 28 de enero de 1953. Así se clausuraría el congreso martiano en defensa de los derechos de la juventud.
La tiranía batistiana se negó a conceder permiso para la gran marcha de las antorchas, aunque fuera con una flor y una bandera. Pero, la respuesta de la Federación de Estudiantes Universitarios no se hizo esperar .
La Marcha de las Antorchas comenzó a las 11 y 30 de la noche del 27 de enero de 1953. Aquel día la prensa burguesa se vió obligada a hablar del impresionante desfile y tuvo que reconocer que la juventud cubana desfiló en homenaje al Maestro.
El día 28, Centenario del natalicio del Apóstol, hasta la escalinata universitaria de la capital llegaron los manifestantes santiagueros, quienes vencieron los once días de duro bregar para cumplir con el objetivo de entrar -triunfalmente- a La Habana, con la bandera cubana acompañada de una flor.
La policia no intervino. Desconocía que numerosos jóvenes con la guía de Fidel Castro se habían preparado para cualquier tipo de enfrentamiento armado. Meses después muchos de estos manifestantes regresarían a la ciudad de Santiago de Cuba para el histórico asalto al otrora Cuartel Moncada, principal guarnición del ejército de Batista en el oriente cubano.
Otro testimonio:
Uno de los actos más extraordinarios organizados por la FEU, con el apoyo de varias organizaciones juveniles y grupos de revolucionarios para conmemorar el centenario del natalicio de José Martí, fue el desfile de antorchas efectuado el 27 de enero de 1953.
Coincidió el centenario de nuestro Héroe Nacional con una de las etapas más dramáticas de la vida cubana.
Una vez más el tirano Batista clavó a la Patria en la cruz, pero frente a la traición, la FEU y las clases vivas de la nación comenzaron a crear condiciones para rendir tributo a un hombre que supo entregar su vida en la manigua redentora por la libertad de la tierra que lo vio nacer. La colina se vistió de gala y los estudiantes se reunieron, para organizar el homenaje a Martí.
Es entonces que un grupo de jóvenes, entre los que se encontraban Flavio Bravo, Léster Rodríguez, Conchita Portela y Alfredo Guevara, tratan de organizar sus ideas para un acto y esperar el 28 de enero.
Guevara sugirió que podía ser un desfile con antorchas desde la Universidad hasta la Fragua Martiana. La iniciativa prendió enseguida en el grupo, la discutieron con más amplitud y él opinó además que la proposición debía hacerla una mujer para darle un sentido más emotivo. Conchita Portela era vicepresidenta de la Escuela de Pedagogía y fue la indicada para hacerla en la reunión de la FEU, presidida en esos momentos por Joaquín Peláez. Cuando se planteó la idea del desfile de las antorchas fue unánimemente aceptada.
Conchita era miembro del Frente Cívico de Mujeres Martianas y desde el mismo día 26 comenzaron sus integrantes a movilizarse.
Entre ellas estaban Mary Pumpido, Alba Martínez, Rosita Mier, Aida Pelayo, Olga Román, Pastorita Núñez, Nieves López, Eva Jiménez, Margot Aniceto, Naty Revuelta, Maruja Iglesias, Carmen Castro, las muchachas del Instituto de La Habana y otras.
Se trabajó en colectivo; las muchachas buscaron palos, estopas y clavos. Monolito Carbonell y Samuel Ponvert llegaron con varias latas de alquitrán y gasolina.
Cuando comenzaron a preparar las antorchas, a los muchachos se les ocurrió que debían ponerles clavos por si el desfile era atacado por la policía, convertir la antorcha en un arma de defensa. Reinaba en la colina un ambiente combativo.
El día 27 de enero, partió la importante marcha de las antorchas desde la escalinata hacia la Fragua Martiana, bajamos por San Lázaro hacia Espada y se continuó hasta 27 y Hospital. En el trayecto se sumó un grupo que esa misma tarde había clausurado, en el Palacio de los Yesistas, el Congreso Martiano en Defensa de los Derechos de la Juventud.
Allí fueron elegidos Léster Rodríguez como presidente; Raúl Castro, secretario general; Cecilio Martínez, tesorero, y Conchita Portela, secretaria de la sección femenina.
A la cabeza del desfile, una bandera cubana llevada por compañeras universitarias y de la segunda enseñanza, detrás de la enseña nacional, el ejecutivo en pleno de la FEU.
Las mujeres martianas iban todas cogidas de brazo; era un grupo numeroso, pero la sensación, lo impactante del desfile, era el grupo de más de quinientos jóvenes perfectamente formados que iban detrás de Fidel. Su disciplina era impecable. Algunos de estos jóvenes participarían en julio en el heroico asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en Santiago de Cuba y Bayamo.
Cuando comenzaron a corear los gritos de: ¡Revolución!, ¡Revolución!, sobresalían las voces del grupo que seguía a Fidel; era como un torrente atronador que hizo vibrar la calle e impresionar a un pueblo que con tristeza rendía tributo en su centenario al hombre de La Edad de Oro.
Al llegar a la Fragua Martiana, usó de la palabra José Machado Rodríguez (Machadito), cuando terminó su discurso todos los presentes corearon: ¡Libertad!, ¡Libertad!
El resumen lo hizo el Presidente de la FEU, quien se refirió a la significación del acto con que comenzaba la celebración del Centenario Martiano, y terminó su arenga diciendo: “...por esto resulta lógico que el estudiantado, la juventud toda, combata con todas sus fuerzas a la dictadura que nos oprime...”.
La Generación del Centenario entraba en la Historia, rindiéndole tributo al hombre que inspiró con sus ideas la obra de nuestra Revolución, y las Mujeres Martianas presentes ayer y firmes hoy siempre junto a Fidel.


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