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¿Sabías que...

jmoreira87 @ 14:59


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Nadie puede disputarle a Cuba la supremacía del tabaco. Los famosos Habanos, célebres en el mundo por su aroma y sabor, presencia y calidad, son codiciados en todas partes.

La historia es bien conocida: el presidente de EE.UU. John F. Kennedy, en 1963, antes de firmar la ley que iniciaría el largo y cruento bloqueo a Cuba, ordenó a su asistente comprar todos los Habanos que hubiera en Washington. Era un fumador empedernido. Nadie sabe si él mismo burló los rigores de asedio a la Isla, adquiriendo Habanos en otros mercados, pero sí es seguro que los obstinados fumadores de esa nación tienen que eludir las leyes que hostigan al pequeño país vecino, si quieren disfrutar del aroma excepcional de un Habano.(Ver algo más sobre este suceso )

Desde que el tabaco fue descubierto por quienes llegaron del Viejo Continente, Cuba fue llamada el paraíso del tabaco, mito que se ha mantenido en el tiempo.

La esencia de la diferencia del tabaco cubano y el que se produce en otras regiones es precisamente la planta que se cultiva en tierras que sólo hay en el país. Los mundialmente conocidos Habanos son o mejor en su clase porque se encuentran tres condiciones para su existencia: a naturaleza del suelo, el clima y las habilidades y conocimientos acumulados por sus productores durante siglos.

En sus comienzos el tabaco llevaba un hálito de misterio. También debió emplearse como medicina, alimento, rito, ofrenda, obsequio, privilegio. Muchos dicen que tiene determinado poder milagroso.

Los Habanos

Habanos es la denominación de Origen reservada para la selección de las más prominentes marcas cuyos tabacos se confeccionan siguiendo las normas más rigurosas y utilizando las hojas cosechadas en zonas de la Isla llamadas las Vegas Finas de Primera, un grupo de tierras que, por sus características naturales y el estilo de cultivo de quienes la habitan, se destinan a la producción de las hojas con las que se elaborarán los Habanos.

Todos los Habanos poseen un rasgo común: su Perfección.

El Descubrimiento

Cristóbal Colón lo había advertido en su Diario. Los pobladores de la Cuba primitiva le obsequiaron unos lazos de hojas que él no supo identificar en su momento pero que más adelante comparó con las de otros sitios indoamericanos: era el tabaco en una y otra parte del Caribe y las Américas. Sin embargo, el de Cuba poseía un misterio.

La magia del Habano comienza en las plantaciones. El labrador o cultivador del tabaco es el que siembra el producto. Ahí comienza un largo proceso que alcanzará luego a la fábrica de tabaco.

El tabacalero es como un duende, una persona con talento especial, provisto de secretos que va urdiendo a lo largo de su vida y que trasmite a la familia y a otras generaciones. Es como un don para comunicarse con la tierra y la semilla. No todos pueden serlo. Hace falta maestría, talento, amor una intuición muy difícil de describir.

Cuban Cigars House El Cultivo

Consta de varias etapas. La Preparación del terreno, en que los suelos deben ser roturados una y otra vez hasta quedar ligeros y cándidos, cerca por supuesto de una fuente de agua, ya que la humedad es decisiva.

El Cuidado de la semilla, porque la semilla es una de las cosas mejor reservadas en el cultivo, es esencial.

La Limpieza del terreno y el trasplante, para eliminar las malas hierbas e impedir que devasten las hojas.

El Cultivo en las plantaciones, en que debe cuidarse, administrarle el riego, y protegerlo del excesivo sol, de las lluvias y de las hierbas.

La Recolección, que es la proeza mayor, obliga a un esfuerzo titánico, de sumo esmero; una violación en este paso luego se paga caro: nunca habrá buen tabaco. Poco podrá hacer un torcedor para convertirla en producto aromático y competitivo.

Hay secretos: las hojas maduran de abajo para arriba.

Dos tipos de plantas

En Cuba se siembra el Corojo y el Criollo. Del Corojo se extrae la tripa y el capote, la interioridad del Habano. Del Criollo se saca la capa, y las dos variedades reciben tratamiento diferente en el cultivo.

Curación al aire

Las hojas cortadas se llevan a las casas de tabaco, su primer laboratorio luego de su cultivo en tierra. Pero este proceso, al menos en Cuba, se realiza de la forma más natural posible. Requiere vigilancia extrema para que no se dañe, hay que cuidar temperatura, humedad y luz. Es la curación final del tabaco. Después ocurre la primera fermentación. Las hojas curadas, deshidratadas se unen en los llamados mazos y se trasladan a la casa de fermentación. Se apilan en grandes bultos de medo metro de alto. Deben permanecer en ese estado durante 30 días.

Cuban cigars worker

Despalillo y clasificación

El despalillo es un proceso singular. Requiere un ordenamiento por clases y grados. La clasificación obedece a tres virtudes: color, textura y tipo de hoja. Entonces viene la segunda fermentación, que tiene como finalidad depurar mucho más el tabaco y someterlo a un proceso químico que perfile aún más su sabor y aroma, y elimine las impurezas acumuladas en las fases anteriores.

Las hojas de tripas deben descansar unos días, y se colocan en anaqueles o barrilleras, luego se envasan las tripas o capote en sacos de yute, y las capas en nos paquetes cúbicos llamados tercios, donde se añejan durante dos años.

Clasificados debidamente reciben la preservación necesaria y la fumigación periódica. El proceso de cultivo y curación ha concluido. Las hojas están listas para ser recibidas en el nuevo palacio: la fábrica de tabacos, para pasar a manos de sus nuevos magos: los torcedores.

La Fabricación

Ahora intervienen los próximos artistas: el torcedor, el despalillador, el atador, son los que garantizan el sabor, el olor, la marca la elegancia y el arte de empacar el Habano. En sus manos está que se convierta en el mejor del mundo.

El torcido es la etapa más importante pues aquí se decide en buena medida el arte del Habano. Esta actividad se reserva para los mejores torcedores, y para aquellos que tengan talento para realizarla. Hay que velarlo todo: el tamaño, el grosor, la apariencia, cada cepo tiene una medida exacta, los Habanos deben pasar por ese espacio pues cada vitola tiene su medida.

Los Habanos se clasifican en cinco colores: claro, colorado, colorado claro, colorado maduro y maduro.

Si el anillo el tabaco no tiene valor comercial ni público, aunque huela y sepa como el mejor del mundo nadie lo creería. Usted puede escoger la marca, la vitola, el nombre, la serie, el año…la leyenda, podrá fumarlo a la hora que prefiera, porque siempre será un Habano esplendoroso, irremplazable, inimitable, el mejor de los tabacos del mundo.

Todos los Habanos

  • Cohiba
  • Montecristo
  • Partag ás
  • Romeo y Julieta
  • Hoyo de Monterrey
  • Vegas Robaina
  • Quintero y Hno.
  • Bolívar
  • Cuaba
  • El Rey del Mundo
  • Flor de Rafael González Márquez
  • Fonseca
  • H. Upmann
  • La Flor del Cano
  • La Gloria Cubana
  • Por Larrañaga
  • Punch
  • Belinda
  • Diplomáticos
  • Juan López
  • Status de Luxe
  • Troya
  • Gisper
  • Vegueros
  • Cabañas
  • Quai d´Orsay
  • Ramón Allanes
  • Saint Luis Rey
  • Sancho Panza
  • Trinidad
  • San Cristóbal de La Habana
  • José L. Piedra

Sabías que...

1)Hasta que dejó de fumar, en 1985, Fidel Castro prefería los Cohiba, una marca creada por el Che Guevara

2)Ramón Allones es el nombre de un español de Galicia que emigró a Cuba a principios del siglo XIX y creó en 1837 la segunda marca más antigua de La Habana (la primera fue Por Larrañaga, en 1834). El mundo de los habanos le debe dos iniciativas. La primera, las "vistas" o papeles de colores destinados a decorar el interior y exterior de las cajas de los cigarros. La segunda iniciativa, fue la de ordenar los habanos en tres filas entrelazadas de ocho, nueve y ocho tabacos. La marca fue adquirida en 1920 por la familia Cifuentes, entonces propietaria de Partagás. Después de la expropiación de la producción privada de habanos en Cuba, la marca fue reproducida en Dominicana por sus herederos.

Todos los habanos de Ramón Allones se elaboran a mano. Son habanos fuertes, con mucho cuerpo, como les agrada a los amantes de los tabacos cubanos. Las coronas gigantes (un doble corona) y los 8-9-9 Cabinet Selection son los dos formatos más conocidos de la marca.

3) EE.UU.: Bloqueo a puros cubanos ¡hasta por Internet!

Preocupados por las violaciones que los propios norteamericanos puedan hacer del mal llamado embargo de EE.UU. contra Cuba (está demostrado jurídicamente que el término correcto es bloqueo), las autoridades estadounidenses han creado mecanismos para espiar la Internet y conocer sobre las ventas de tabaco cubano que se comercializan a través de la red.

El Nuevo Herald lo denominó “nuevo foco de atención para impedir las violaciones”. Al parecer, las elevadísimas sumas de dinero que se recaudan por multas a quienes compran los puros cubanos no son suficientes y ahora quieren obtener más, “cazando” también a los internautas.

Datos del Departamento del Tesoro divulgados por el libelo de Miami, aseguran que este año las multas a individuos y compañías norteñas, que desde Estados Unidos han adquirido habanos utilizando Internet ascienden a 498 mil 943 dólares. “Se trata de una modalidad sin precedentes en las estadísticas de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC), que por primera vez en sus reportes menciona violaciones del embargo por compras de productos cubanos usando la red cibernética”.

Estos reportes se vienen produciendo desde el 2005, cuando se computaron 529 mil dólares por concepto de multas, cuyas violaciones habían ocurrido desde el 2002.

Los propios funcionarios del Tesoro consideran que ello se produce aún sin que haya un reforzamiento en la política de restricciones respecto a Cuba; no obstante se conoce que la OFAC emitió una estricta regulación que ''actualizaba'' las disposiciones vigentes desde 1998 para la importación de tabaco, semillas y productos derivados, producidos o manufacturados en la Isla.

La medida prohíbe comprar tabaco cubano por catálogos o vía Internet a los ciudadanos estadounidenses y a los residentes legales del país. Ni siquiera permite adquirir, transportar u operar con puros y otros bienes cubanos desde un tercer país a las personas que estén bajo jurisdicción de EE.UU. Tampoco las personas que viajen legalmente a la Isla pueden regresar con tabaco o ron cubanos en su equipaje, aunque se trate de mercancías adquiridas dentro del límite de $100 permitidos por la ley.

Este último párrafo contiene la esencia del doble filo del bloqueo económico, comercial y financiero que el gobierno de Estados Unidos impone a Cuba desde hace casi 50 años. No sólo somos los cubanos de la Isla los que se perjudican con las restricciones y terceros países; son los propios norteamericanos quienes tienen veto para consumir los excelentes o únicos productos cubanos.

El tabaco cubano, excepcional en el mundo por la calidad de su elaboración y su cultivo, con propiedades organolépticas que lo hacen único, se prohíbe a los residentes de Estados Unidos. Y son ellos los únicos en el orbe que no han abierto las fronteras para comerciarlo legalmente. Ni qué decir de las represalias con los violadores, que haciendo malabares sueñan o logran saborearlos.

Y la añoranza de los norteamericanos por los puros cubanos sale a relucir hasta en las más famosas películas de Hollywood, que de vez en vez muestran a algún funcionario, empresario o acaudalado negociante ofreciendo sus tabacos a los invitados. ¡Vaya paradoja!

Para más información visite estos vínculos:

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