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Categoría: Como somos los cubanos

EL DÍA DEL REENCUENTRO VICTORIOSO

jmoreira87 08/01/2008 @ 09:46
La caravana de la victoria(2)


Con Fidel al frente, el ejército de barbudos avanzó por céntricas avenidas de la capital, cuyo pueblo se lanzó masivamente a las calles a darle la bienvenida.

Fue día de júbilo aquel ocho de enero, que significó el reencuentro de familiares y amigos, y el abrazo fraterno a aquel ejército de hombres que le devolvía la esperanza a los cubanos. Cuentan testigos de aquellos días, que nunca antes se vio tanta gente reunida en las calles habaneras, ni tanto júbilo esperanzador.

A su paso por las principales arterias, la caravana apenas podía avanzar, porque todos querían saludar. Era un enjambre de pueblo enardecido: la Victoria era el regalo del año que recién comenzaba.

LA INEQUÍVOCA FUERZA DEL PUEBLO

En su memorable intervención al anochecer de aquel 8 de enero en el campamento militar de Columbia, Fidel destacó a la fuerza del pueblo como principal defensora de la Revolución “Nuestra más firme columna, nuestra mejor tropa, la única tropa capaz de ganar sola al guerra es el pueblo”.

Fue aquel un discurso contundente, pero también repleto de belleza, porque significó el agradecimiento de un ejército de rebeldes al pueblo disciplinado y de espíritu invencible que le acompañó en su lucha.

Eran los primeros días del triunfo, y con tan emotivas palabras la Revolución premiaba la dignidad y el patriotismo de todos los cubanos, un pueblo dueño de sus conquistas y que a partir de Enero de 1959 comenzaría a regir su propio destino.

Era el 8 de enero de 1959, apenas el octavo día de la victoria definitiva de la Revolución, cuando la Caravana de La Libertad se adentró en la Ciudad de La Habana.

Fui muy feliz en la caravana

“Haber integrado la caravana con Fidel desde el puente del río Cauto, en Oriente, hasta La Habana, hace 47 años, ha sido una de las mayores emociones de mi vida y la más interesante experiencia de toda mi juventud”.

El recuento de ese recorrido, salpicado por detalles muy curiosos de su propia trayectoria humana, lo hace en diálogo con JR el General de División (r) de las FAR Pedro García Peláez, que hoy trabaja en el Ministerio del Interior, y quien fuera integrante de la escolta del Comandante en Jefe Fidel Castro durante la Caravana de la Libertad, en los días iniciales del triunfo de la Revolución en enero de 1959.

“Siempre fui de la Columna Uno de Fidel y vine con él con los grados de capitán, porque personalmente me encargó esa misión y para mí fue un honor enorme cumplirla lo mejor que pude, como uno de sus jóvenes barbudos de la Sierra Maestra”.

Con 30 años, García Peláez acompañó al Jefe de la Revolución y en la práctica vivió a su lado una semana cuajada de historia, cabalgando sobre acontecimientos verdaderamente cruciales de aquella época tensa y feliz.

“Como miembro de aquellos rebeldes recién bajados de las montañas, viví las emociones propias del triunfo y un encuentro irrepetible con nuestro pueblo. Estaba yo en El Cobre, en los instantes en que nos preparábamos para atacar a Santiago de Cuba, cuando me enteré por un vecino de aquel poblado de la fuga del dictador Batista.

“En aquellas circunstancias recibí un papel del Comandante Paco Cabrera en el que me transmitía la orden de Fidel de alcanzarlo con la fuerza que yo tenía a mi mando. Al encontrar al Jefe de la Revolución, estaba pronunciando un discurso en la ciudad de Bayamo, ya de noche. Después seguí hasta Holguín. En la mañana del otro día tuvo lugar nuestro encuentro, exactamente entre el puente del río Cauto y Cacocum.

“Yo fui a donde él estaba en dos carros. Éramos unos siete u ocho rebeldes en total. Me preguntó dónde estaba mi gente y le dije que en Holguín. Entonces me ordenó que escogiera unos cuantos para unirlos a varios compañeros del II Frente enviados por Raúl y encabezados por Ramón Valle Lazo”.

Siguió con Fidel rumbo a la ciudad de Holguín por la carretera central y allí se unieron a la tropita de Valle Lazo. La misión que recibió fue estar en la escolta del Comandante en Jefe.

“Me ordenó hacer dos grupos, uno de ellos mandado por Lazo y el otro por Orlando Pupo Peña. Y mi tarea concreta era salir al frente de esos dos grupos”.

Aquellas fueron horas difíciles y confusas por la intención enemiga de realizar un golpe de estado en la capital, cuya gravedad el pueblo no percibió inicialmente, pues se entregaba a las celebraciones. Fue la sabiduría de Fidel la que logró controlar la situación reinante. De ahí la rápida marcha del Che sobre La Cabaña y de Camilo hacia la fortaleza de Columbia.

“Me impresionó mucho la soltura con que actuaba Fidel, la firmeza y la maestría con que distribuía las distintas responsabilidades durante el recorrido hacia La Habana, como si fuera un dirigente consumado ya al frente del país, con qué seguridad en sí mismo se desenvolvía”.

El Jefe de la Revolución triunfante supo enseguida de la traición de Eulogio Cantillo Porras, el general de la retaguardia batistiana y del tinglado que armó a espaldas del pueblo y del Ejército rebelde.

“Por eso Fidel dijo que contra el pueblo no se podía ganar una guerra y ahí estábamos los rebeldes de la Caravana de la Victoria para defender a cualquier precio lo que tanta sangre había costado en los llanos y en las montañas, en todo el país”.

General de División (r) Pedro García Peláez.“Han pasado muchos años, pero no he podido olvidar nunca ni olvidaré las tensiones vividas, el lógico nerviosismo de aquella experiencia. Las ciudades se volcaban en las calles. Las mujeres dejaban sus casas y las que no tenían con quien dejar a sus hijos, cargaron con ellos para que vieran al héroe, para que cuando fueran mayores pudieran decir orgullosos que ellos también habían estado allí, en la manifestación más grandiosa de entusiasmo popular y revolucionario que recuerda la historia de Cuba.”

“¡Cuidar a Fidel! ¡Qué hermosa tarea! Hasta Camagüey tuve un fusil Garand, pero era incómodo para la nueva misión asignada y allí lo cambié por una ametralladora Thompson, mucho más manuable en la caravana.”

Hace énfasis en el propio quehacer del viaje por la carretera central, las gestiones para comer, la importancia de velar por todo, puesto que en la caravana hasta venían algunos casquitos. Había que atender en primer lugar la seguridad personal del Comandante y ubicarme en los lugares donde debía estar durante el traslado aquel, era un enorme estrés.

“Pero, además de la propia alegría nuestra como rebeldes por el triunfo, el entusiasmo del pueblo nos contagiaba y nos reconfortaba. Y lo principal de todo: cada minuto al lado de Fidel uno aprendía más de su pensamiento, de su actuación, de su inteligencia, de su ecuanimidad, de cómo sabía ser sereno y justo, a la vez que firme en sus decisiones y sus convicciones revolucionarias.

“Yo les puedo decir que aunque la misión que nos dieron resultó difícil, fui enteramente feliz en la Caravana de la Libertad junto a Fidel y hoy me siento sanamente orgulloso de haber estado entre los barbudos que salieron de Oriente con él y entraron a La Habana sin que le pasara absolutamente nada. Y digo más: creo que no fue un encargo, sino un premio lo que el Comandante me dio”.


¿Quién es Pedro García Peláez?

Nació en Cienfuegos, el 30 de marzo de 1928, pero al morir su padre, siendo muy pequeño, a los dos años y cuatro meses, su mamá viajó con él a España y allá estuvo hasta que su hijo cumplió los 19 años. Sus progenitores eran españoles.

Siendo muy niño todavía sufrió la amargura de ver que lo separaban de su madre, herida en la Guerra Civil Española e internada en un hospital. Se crió con sus abuelos maternos y paternos. Tuvo que viajar a Cuba cruzando fronteras, clandestinamente, vivencia que le sirvió para ser también en la lucha contra Batista un luchador clandestino, junto a René Vallejo, Piti Fajardo, Rigoberto Fernández y otros compañeros.

Se alzó dos veces, pero solo en la segunda ocasión pudo llegar a donde estaba Fidel, lo cual logró desde Manzanillo junto a Agustín Lara, enlace de la Sierra. Estuvo subordinado a Andrés Cuevas, a Eddy Suñol, a Delio Gómez Ochoa, a Dermidio Escalona, siempre en la Columna Uno del Comandante en Jefe. Bajó de las lomas y vino en la caravana con los grados de capitán, con los mismos con que acompañó a Fidel en su primer viaje a Estados Unidos en 1959.

Junto al jefe de la Revolución, en un avión, estuvo buscando a Camilo Cienfuegos.

En octubre de 1959 fue ascendido a Comandante. Además de escolta de Fidel, fue jefe de la Policía Nacional Revolucionaria en Pinar del Río, cumplió otras responsabilidades militares en Camagüey, Matanzas y La Habana, participó en Playa Girón y fue jefe de la misión militar cubana en Angola entre 1979 y 1981.

Nada, que el cubano siempre encuentra motivos para estar de fiesta...es parte de nuestra cubanía...

El dominó y su cubanía

jmoreira87 07/01/2008 @ 19:01

Juego de dominó

Vírense todos, ¡dominé!". Esa y otras expresiones como pásate, bota gorda, se escuchan con frecuencia en casas, portales y esquinas donde se reúnen varias personas alrededor de una mesa durante el juego de dominó.

Así transcurre el tiempo en muchas hogares, entre familiares y amigos, fundamentalmente por las noches, los fines de semana y en las jornadas veraniegas, a veces a secas, otras con el traguito, y es cuando más brotan las expresiones folclóricas y ocurrentes, según la jugada.

Es muy amplio el número de términos empleados en el clásico y universal pasatiempo de las fichas con los huequitos.

Algunos son comunes a lo largo y ancho de la Isla, otros se escuchan en determinadas regiones, según la idiosincrasia de los pobladores.

Este fenómeno tan arraigado en los cubanos provocó la curiosidad de los licenciados Eduardo García y Yamilé Pérez, quienes presentaron un trabajo investigativo sobre ese tema a la II Conferencia de Estudios Humanísticos celebrada con el auspicio de la Facultad de Humanidades de la Universidad Central de Las Villas.

Ellos hacen referencia a la peculiaridad del uso del lenguaje particular de la comunicación en el juego de dominó, realizan una caracterización desde el punto de vista sociológico, analizan las variables de sexo y edades de los participantes.

Ambos especialistas llegaron a la conclusión de que son términos principalmente utilizados por los hombres, casi siempre mayores, aunque en las edades tempranas comienzan a expresarse algunas frases en determinadas jugadas.

También hicieron un estudio desde el punto de vista lingüístico: "estás agachao", te voy a poner la fresca", "dale agua", son algunas de las metáforas, características de la jocosidad de los cubanos.

Y, aunque se dice que el dominó lo inventó un mudo, lo cierto es que tiene una participación muy activa de jugadores y espectadores también con sus expresiones.

Un poco de historia....

El dominó es un juego que, aunque se desconoce su origen concreto, goza de una gran antigüedad, siendo ya conocido en las culturas china, árabe, egipcia, hebrea y griega desde épocas remotas. Este antiguo juego fue rescatado a mediados del siglo XVIII por los italianos, que lo pusieron nuevamente de moda y lo introdujeron en España y Francia. Probablemente este fue el motivo de que el juego acabara introduciéndose en Cuba, colonia española en ese tiempo.

De lo que sí no cabe duda es de la gran popularidad que cuenta en Cuba el juego del dominó, hasta el punto de que se le haya llegado a llamar "el segundo deporte nacional". En todos los rincones del país podemos ver cómo cualquier espacio de tiempo libre es bueno para dedicarlo a esta actividad. Sólo se necesitan una mesa y unas sillas y, por supuesto, un juego, lo cual es relativamente fácil de obtener. Aunque antiguamente las piezas solían fabricarse en materiales nobles, como el marfil y el azabache, al popularizarse el juego se diversificó de tal forma la variedad de materiales utilizados que hoy en día es frecuente verlos de madera o de pasta. De hecho el cubano que quiera disponer de uno de estos juegos sólo tiene que hablar del tema con algún carpintero y es cosa hecha. La gente saca sus mesas a la sombra de los porches de las casas o de los árboles, y se sientan a jugar, generalmente en grupos de cuatro, aunque nunca faltan alrededor de la mesa los espectadores del juego, a los que se conoce en el argot como "sapos".

El juego es aparentemente sencillo, aunque tiene su complejidad y la memoria y habilidad de los jugadores juegan un papel importante en la partida. Consta el juego de una serie de fichas rectangulares, divididas en dos zonas por una línea. En cada zona hay un número determinado de puntos, y se trata de ir colocando las piezas por turno y encadenadamente de manera que cada número quede enfrentado con uno igual, y gana el primero que se queda sin piezas. Existen en Cuba dos variedades de dominó, el llamado "completo", que consta de 55 fichas que van del doble blanco al doble nueve, y el sencilla, con 28 fichas y que llega sólo al doble seis.

Este juego se puede jugar individualmente, modalidad en la que suelen participar entre dos y cuatro jugadores, aunque el juego verdaderamente interesante se da cuando se juega por parejas. Se alternan alrededor de la mesa los jugadores de uno y otro equipo, de manera que las parejas quedan enfrentadas. En esta modalidad, cada jugador debe esforzarse para tratar de adivinar el juego de su compañero, que tratará de favorecer, y a este fin procurará no tapar la jugada de dicho compañero, al tiempo que deberá desbloquear aquellas fichas a las que este esté pasado. Asimismo hay que llevar las cuentas de las fichas que se van jugando, y tratar de adivinar las que posee el contrario, aunque esto en el dominó de 55 fichas es más difícil, porque no están todas en juego.

A este respecto, yo mismo he pasado largos ratos jugando con familiares y amigos, y el tipo de juego al que jugábamos consistía en repartir diez piezas a cada jugador, quedando las otras quince fuera del juego. Cuando uno se pasa, no recoge fichas, sino que se limita a cederle el turno al siguiente jugador (normalmente se establece una ronda de turnos en sentido horario). Se establece cuantos puntos hay que acumular para ganar un juego, por ejemplo, 200. El equipo que gana la primera partida del juego tiene por ello 50 puntos, y dar pase en la primera jugada suma 20 puntos al equipo que sale. El equipo que vence una partida dominando (es decir, uno de los miembros de la pareja agota totalmente sus diez fichas) se anota puntos adicionales. Por lo demás, en cada partida se suman los puntos que figuran en las piezas que les quedan sin jugar a la pareja perdedora y esos puntos se los anota la pareja ganadora en su marcador. Este juego puede variar de unas zonas a otras, aparte de que existen otros juegos, como por ejemplo uno en el que cada jugador debe jugar por su extremo (cada jugador sale de la pieza inicial, siempre un doble, por un extremo y forma su fila), que tiene reglas completamente distintas y se juega de forma siempre individual. Para amenizar las partidas no faltan los traguitos de ron o de cerveza que contribuyen a animar el ambiente. Las buenas jugadas provocan que quien las juega estampe ruidosamente la pieza sobre la mesa, produciendo gran estrépito. Téngase en cuenta que las partidas en las que no se habla son algo completamente utópico de realizar teniendo en cuenta la naturaleza alegre, locuaz y bulliciosa de los cubanos, que en muchas ocasiones dan la sensación que hablan más que juegan.

La situación precaria en que la mayor parte de la población estaba sumida tanto en el periodo colonial como en los periodos que siguieron, propiciaba escasos medios de esparcimiento, lo cual puede ser una de las causas de que este sencillo juego adquiriera gran popularidad como un entretenimiento al alcance de todos. Asimismo el clima agradable durante todo el año y el carácter abierto del cubano hacen de este juego un entretenimiento ideal. Si alguna vez viajáis por Cuba y se os da la ocasión de participar en uno de estos juegos, no la dejéis escapar, es una experiencia que os propiciará un buen recuerdo de la Isla.

Algo más....

Una de las costumbres y entretenimientos más sanos heredados de los colonizadores españoles, es sin dudas la del dominó, al cual apelan miles de cubanos en sus horas de asueto.

Como casi todos los juegos de fichas, se atribuye a los chinos su invención, pero lo cierto es que en 1922 los egiptólogos Howard Carter y George Herbert descubrieron un dominó en la tumba del faraón Tutankamon, quien reinó hacia el año 1325 antes de nuestra era.

El conjunto de piezas se encuentran hoy en el Cairo, la capital de Egipto.

El dominó llegó a Europa en el siglo XVIII, y a mediados de esa misma centuria los colonizadores españoles lo traen a Cuba, donde se difunde rápidamente hasta convertirse en su más popular juego de mesa.

Para el Profesor Mario Llorente, autor de dos textos sobre la materia, su práctica, en barrios constituye una opción para estrechar lazos de amistad, conocer personas y relacionarse con ellas en un medio sano y distendido.

En Cuba existen dos variantes básicas de jugar al dominó: hasta el doble nueve, con 55 fichas, y hasta el doble seis, con 28 fichas.

Esta última es la forma clásica o antigua, según Llorente, y ambas son las más frecuentes, pero no las únicas, pues con ese fichero se puede jugar el pin-tin-tin, el matemático y la longana, entre otras variantes cubanas del entretenimiento.

Un buen jugador trata de ganar la data con la mayor cantidad de tantos para contar o solo con la mayoría de estos, y si es inevitable que la pierda intentará que la pareja contraria sea acreedora del menor número posible de puntos.

Dominar es poner la última ficha antes que el contrario, pero según el desarrollo del juego (si es hasta el doble seis) la dominada de menor cantidad de tantos es la de tres, lo cual ocurrirá cuando en manos del compañero de data y de los dos contrarios queden solamente el doble blanco, el uno blanco y dos blanco.

Pero esta es más frecuente que la de mayor cantidad de tantos, la cual asciende a 129 y se produce cuando la mayoría de cincos y seis no entran en juego, y el salidor dispuso de los seis blancos, incluido el doble.

Como todo deporte, el dominó cuenta con un rico y pintoresco vocabulario. Dar agua, por ejemplo, es anular la forma en que se repartieron las fichas, porque alguna quedó al descubierto en el momento de revolverlas.

Ahorcar es eliminar la última opción de un doble aún no jugado, correr significa deshacerse de la mayor cantidad de tantos posibles una vez que se da por perdida la data, y agacharse es quedarse injustificadamente con fichas del contrario.

Esa es una de las actitudes más censurada, aun cuando el que la ejerza no precise recurrir a la posición en cuclillas.

¿ Sabía usted quién fue el inventor del juego de Dominó?

Quién había de decirle a Marco Antonio Dominó, genial monje italiano que fue su inventor en el siglo XI de n.e. que ese juego por inventado por él estando en prisión, habría de proporcionarle solaz expansión a millones de seres humanos de futuras generaciones.

En Cuba se practica este juego desde la época colonial y en 1933 se desarrolla el primer Campeonato de Dominó en La Habana, auspiciado por la Dirección General de Deportes de aquella época.

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Solidaridad...

jmoreira87 14/12/2007 @ 15:09

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Desde 1959 en Cuba ha existido una alta sensibilidad por la salud pública; esta preocupación ha estado acompañada por una ética solidaria de ayuda y colaboración con los países más pobres y necesitados de todos los continentes.

La cooperación cubana en salud se inicia en el año 1963 por Argelia (Africa). En la actualidad más de cincuenta y dos mil trabajadores del sector han brindado su aporte solidario, entre ellos treinta y ocho mil médicos, en noventa y dos países. Asi mismo se han formado a lo largo de estos años más de dos mil médicos en Cuba, procedentes de varias naciones, y los profesores cubanos han organizado e inaugurado ocho facultades de medicina, fundamentalmente en países africanos, donde se forman cientos de médicos.

El desastre provocado por los huracanes George y Mitch en 1998, que afectó profundamente a las economías de los países centroamericanos y caribeños, y que ocasionó además la pérdida irreparable de miles de vidas, tuvo la respuesta cubana de concebir un Programa Integral de Salud, proyecto de cooperación que conllevó al envío de brigadas compuestas por médicos y paramédicos a los lugares más afectados y apartados de esos territorios.

Es en ese contexto que el Presidente cubano, Fidel Castro Ruz, concibió la creación de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), para formar gratuitamente como médicos a jóvenes de esos países, los que luego de un lapso de seis años, retornarán a sus comunidades para contribuir a la sostenibilidad de sus sistemas de salud. Así, revestido de una profunda concepción humanista y solidaria, surgió este gran proyecto científico - pedagógico que hoy acoge a estudiantes de 24 países, 19 de ellos latinoamericanos, 4 africanos y de los Estados Unidos de América.

Estos jóvenes proceden fundamentalmente de los estratos más humildes de sus sociedades y presentan diversidades étnicas, educacionales y culturales, pero todos cursan sus estudios en un clima fraterno y amistoso.

Esta Escuela es una Universidad que tiene la misión de formar Médicos Generales Básicos, orientados hacia la atención primaria de salud como escenario fundamental de su atención profesional, con una elevada preparación científica, humanista, ética y solidaria; capaces de actuar en su entorno de acuerdo con las necesidades de la región para el desarrollo humano sostenible.

A disposición del Proyecto ELAM se han puesto modernos laboratorios, salones y auditorios, dotados de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones para garantizar el aprendizaje, según los objetivos del Plan de Estudio.

En función del Proyecto trabajan todas las áreas asistenciales del país y existe y se aplica sistemáticamente el proceso de acreditación de las áreas utilizadas en la enseñanza, así como el proceso de evaluación y de certificación de las categorías docentes y científicas de los profesores.

La matricula de la Escuela es de 1500 estudiantes por año, para un total de unos 10 000 estudiantes de naciones de América Latina, el Caribe, África, Estados Unidos y Haití, en los diferentes años de la carrera, distribuidos en las 22 Facultades de Medicina del país. Más de cuatro mil 500 profesionales de 30 países han egresado de la Escuela Latinoamericana de Medicina.

Primera graduación:

Año 2005.
Segunda graduación:
Año 2006


OPINA UNA MADRE:

"Mi hija Mirna Jiménez se gradúa este año. Pienso que este hecho de la graduación de los muchachos y muchachas de nuestras familias constituye la realización de un sueño que se inició con la creación de la Escuela Latinoamericana de Medicina. En estos años los hemos visto desarrollar, cómo llegan de vacaciones a casa con mayor madurez, con mayor expresión de solidaridad, de identidad, valores que solo pueden adquirir en Cuba, en un sistema educacional que los forma para servir a sus pueblos. No se gradúan para ganar más dinero, como es propio del sistema capitalista —adquirir conocimientos para enriquecerse—, sino en función de dar respuesta a las necesidades de los más desposeídos, lo que dio origen a este Proyecto de Cuba.


"El pueblo dominicano, latinoamericano, los pueblos del mundo que somos beneficiarios de este hermoso proyecto, no tenemos cómo agradecer. Es el desarrollo de un capital humano, principal elemento para el desarrollo de los pueblos, con una calidad humana y profesional que de otra forma no era posible obtener para nuestras familias.


"Agradecemos a Cuba, a Fidel, que es el creador de esta Universidad de la que no es posible medir aún su trascendencia. Gracias, Fidel." (Virtudes de la Rosa, República Dominicana.)

SI DESEAS CONOCER MÁS DETALLES A CERCA DE LA ELAM VISITE ESTE VÍNCULO

Hasta el sol de hoy no he conocido mayores actos de solidaridad con America Latina y el resto del Tercer Mundo, que los que ha hecho mi país, bloqueado e irespetado, en cambio otros países con mayores recursos quieren ser llamados los amos del mundo y no han hecho nada por hacer del mismo un lugar mejor..... Y después decimos que los salvajes son los animales!!!!

Lo digno de ser cubano....

jmoreira87 14/12/2007 @ 15:05


Por Blanchie Sartorio (periodista cubano)

Al cubano lo han definido a través del tiempo de muchas formas, y los más coinciden en su carácter abierto y alegre, con un marcado apego a la tierra que lo vio nacer, y eso se remonta a cuando comenzaron a llamarle criollo.

Desde entonces la identidad se curtió con otros valores y el sentimiento patrio comenzó a alimentarse con el ejemplo de Céspedes, hasta que en 1959 la libertad bajó de la Sierra, para identificar al cubano con la verdadera independencia.

Y es, a partir de esa fecha, que el cubano crece cuando aprende a leer y escribir y conoce los derechos a la tierra y a la vida, a la igualdad de las razas, a tener y a compartir aún cuando no tiene.

Por lo conquistado desde hace 47 años el cubano se ha transformado cualitativamente a pesar de las adversidades, y si hubiera que resumir en una palabra el carácter de quienes habitamos este archipiélago hoy, sería una: revolucionario.

Esa es la razón por la que cuando conocimos la reciente proclama de Fidel dirigiéndose a su pueblo, luego de que supo tranquilizarnos el alma con sus palabras y transmitir la confianza en la nueva estrategia para las próximas batallas, el revolucionario que los dignos llevan dentro se asomó al balcón, consternado pero seguro de, como dijera un poeta: usted es Comandante, acostado, más gigante que Bush sobre una montaña.

Y este Fidel, que enseñó a crecer al cubano descansa confiado en el joven hermano, quien lo acompañó desde las primeras luchas, y por derecho histórico se ha ganado el lugar desde la Sierra, tras el reencuentro en Cinco Palmas donde a partir de12 hombres, esta vez sí se hizo realidad la libertad de Cuba. Seguro del Partido, heredero legítimo de su lucha.

El país avanza por el camino trazado, no se descuida el trabajo, es más, la laboriosidad se ha multiplicado, los programas de la Batalla de Ideas se redoblan y también la Defensa, las vacaciones de verano nutren de actividad las calles y los campismos.

Los que piensen otra cosa fuera del país, los que se dejen confundir por voces verdipagadas y crean que esta es la oportunidad para la transición “generosa” que propugna el Gobierno de los Estados Unidos, descártenla como otras tantas veces han tenido que hacerlo, porque el cubano actual ha crecido acostumbrado a que las trincheras de piedra y de ideas siempre estén listas para hacer frente a cualquier equivocado y, hasta los niños, que no dejan de jugar seguros en los parques, bien lo saben.

En la cuadra, en la bodega, en la cola del pan, los diálogos del ciudadano común abordan la salud de Fidel, su dedicación por el pueblo; la confianza en Raúl, casi un muchacho cuando bajo de la Sierra y firme al mando de las tropas; el acceso gratuito a caros tratamientos de salud sólo posible con la Revolución; la realidad de la Universidad en el municipio. En estas voces crece el Comandante en Jefe que seguirá siendo Fidel, que es Raúl o en que, llegado el momento, se convertirá cada cubano abierto, alegre, culto, libre: revolucionario.

¿Qué significa Cuba?

jmoreira87 14/12/2007 @ 15:04

El significado de su nombre podría ser tierra, por la acepción aborigen de este vocablo, perteneciente al lenguaje araguaco de la cultura taína, según los criterios más difundidos por la historiografía.Otro significado atribuido recientemente podría ser cúpula, de acuerdo con los nuevos elementos aportados por actuales estudios que atribuyen un origen hispanoárabe a la denominación de la mayor de las Antillas.

Sin embargo, los cubanos no reparan mucho en estos significados; más bien viven orgullosos de la herencia de la nación y conservan su idiosincrasia, nacida del enlace multicentenario entre africanos, europeos y ciudadanos de otras latitudes, en un sincretismo cultural que hoy también significa cubanía.

¿Cómo es Cuba?

Cuba es una isla larga y estrecha, con apariencia de caimán, que alcanza los 1 200 kilómetros de extensión. Su parte más ancha mide 210 kilómetros y la más estrecha 32 kilómetros.
Está integrada por 14 provincias y el municipio especial Isla de la Juventud.

Organiza la actividad económica, política y administrativa en 169 municipios, incluidas las capitales de las provincias que son las ciudades más importantes:

Santiago de Cuba, Holguín, Guantánamo, Bayamo, Las Tunas, Camagüey, Ciego de Ávila, Sancti-Spíritus, Santa Clara, Cienfuegos, Matanzas, Pinar del Río y La Habana.

Es en la parte urbana, donde reside alrededor del 70 % de la población, predomina la arquitectura ecléctica, aunque algunos centros históricos como La Habana o Trinidad, entre otros, conservan el entorno colonial, al punto de haber sido declarados Patrimonio de la Humanidad. Pero se observa, de forma general, una gran diversidad de manifestaciones culturales.

En las áreas rurales la naturaleza pródiga le permite exhibir parajes espectaculares y corredores de aves migratorias entre otros atractivos. La vida campesina organizada de diferentes formas le confiere características originales a la campiña cubana.

¿Cómo son los cubanos?

La cubanía. Resulta muy difícil decir en pocas líneas qué es la cubanía. A grandes rasgos puede aducirse que es el resultado de la mezcla de etnias y culturas diversas que terminaron por engendrar un ente y una cultura diferentes a las que le dieron origen. Por eso, más que hablar de cubanía es preferible hablar sobre el cubano.

El cubano es como es: alegre, dicharachero, simpático, ocurrente, enamorado, hospitalario, generoso, amante de lo suyo y desprendido y desinteresado, sin embargo; burlón, hiperbólico y desmesurado. Entusiasta, no existe para él problema que no pueda resolverse. Pero sobre todo el cubano es noble y digno patriota.

Mi consejo: "Ve a" Cuba en fotos

CUBANOS: SON LO QUE SON

jmoreira87 14/12/2007 @ 15:04

Aprecie este artículo, que aunque no es de mi autoría, deseo compartir con el lector pues refleja como somos, para que nadie nos confunda...

Cuando Dios hizo al mundo, quedó tan asombrado por la bonitura de su obra, que dejó caer entre los dedos cascajos involuntarios que fueron la más bella chambonada de la creación: el archipiélago cubano.

Conmovido por la feliz casualidad, no puso en él ni fieras ni escorpiones, ni víboras ni volcanes, ni cosa alguna que lastimara a los soñadores de la intemperie. Fue así que con el tiempo y los sucesos nació lo criollo en el aluvión de las razas, golpe de amor y faena, en la obsesiva añoranza de ser país , nación, desmesura de lo suyo.

De España heredaron la adarga y la terca altanería quijotesca; de África el pié fácil para el baile, el oído musical, la sonrisa a ultranza, de China la tenaz resignación, el misterio; de Francia la discreta elegancia del amor en pareja, los adornos de la vida.

Todo el aire que respiran viene del mar, la arena de sus playas es como polvo de oro, en su tierra la semilla germina sin ayudas, no tienen inviernos ni veranos, sino todo lo contrario, con una media de 25oC, imprevistos y efímeros aguaceros y una corta temporada en que las masas frías anulan algunas horas el paisaje.

Al cubano le gusta el buen vivir sin debérselo a nadie y para conseguirlo ejercita todas sus artes y mañas, apela a la suerte, a lo divino, o lo resuelve con picardía tropical.

Aunque todavía usan bueyes para roturar la tierra, ya se ven desde el cosmos y comprueban que los cartógrafos no se equivocaron al dibujarlos con silueta de caimán.

Les gusta la mesa bien servida, el menú diverso, suma sabrosa del congrí, el pollo frito y los tachinos , el tasajo con boniato, el picadillo con papas fritas, el puerco asado y la yuca con mojo, los frijoles negros, el huevo frito, el chilindrón, el fricasé o el ajiaco resucitador.

Son también apegados al dulce, los cascos de guayaba, el ajonjolí , el boniatillo y la raspadura, los merengues, el flan, la natilla y caramelos, pero lo mejor de su dulce azúcar pasa por los alambiques y termina en los toneles donde se añeja un ron superior.
Al final, la imprescindible tacita de café, sabroso, aromático, y el habano de perfume sonsacador, quizás lo único que les sigue identificando con los primeros cubanos. Pero también saben sentarse a la mesa escasa, si no hay pan comen casabe, todos los días repiten el milagro de los panes y los peces, son inventores audaces de la supervivencia.

El cubano lo sabe todo, lee los periódicos entre líneas y sólo necesita un par de cervezas para arreglar el mundo. Eso sí, es de memoria flaca, no devuelve libros prestados y sólo se acuerda de Santa Bárbara cuando truena.

La necesidad ha sido su maestra, el orgullo su consejero, pero atienden más a las razones del corazón que a las evidencias de la oportunidad y la conveniencia. Son gente de paz, no les ciega la victoria, pero no saben perder. Enfrentaron la dominación colonial con coraje, pelearon en condiciones inferiores contra tropas más numerosas que la suma de las emplazadas contra O´Higgins, San Martín y Bolívar.

Entre ocho mil especies de su rica flora, adoran a la Ceiba , respetan la palma real, árbol nacional, su flor es la mariposa y el ave nacional es el tocororo. Su deporte es la pelota, su juego el dominó, con piezas que suenen fuerte sobre la mesa.

Necesitan muy poco espacio para ser felices, saben multiplicar los domingos, son fiesteros, desinhibidos, noveleros, rehúsan el tratamiento de usted, entran en las casas hasta la cocina, se burlan de su propia desgracia, hasta en los funerales se cuentan chistes.

Son el mejor amigo del perro, cohabitan también con gatos, cotorras y gallos finos. Les gustan las azoteas, los balcones, el rumor de las guitarras y los ríos, el esplendor bullicioso del carnaval, la playa, el malecón, la guayabera, la cerveza helada.

Son dicharacheros, escandalosos, desmesurados. Hijos del cálido clima en los límites tórridos, se les tilda de violentos, improvisadores, tropicalmente despaciosos, amigos del choteo y del relajo, expansivos, inconstantes, derrochadores, presumidos.

Desprecian a los delatores, envidiosos, a los cazadores de oportunidades ajenas, detestan la ambición, la mentira y la avaricia, la doble cara y el lamento. Saben apreciar lo grandioso de la menudencia, la brevedad de la vida, el sentido obligado de la reciprocidad, aunque, como dijera un patriota, a veces no llegan y otras se pasan.

Cuba es hacendosa y constante, candorosamente hospitalaria, espontánea, solitaria, material noble para cualquier noble empeño. Es también una palabra bonita como guaracha, mulata, guateque, siboney. Sus hijos son buenos en los oficios y artes, y también en el amor, que hacen con vehemencia y concediéndole tiempo al encanto.

No les asustan los huracanes ni los augurios, si se miran a un espejo, ven la buena voluntad con biografía complicada.

Son, en fin, lo que son: cubanos.

Mi consejo: Antes de hablar de algo o sobre alguien, conócelo primero...

Tan cubano como las palmas...

jmoreira87 14/12/2007 @ 15:03

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La Palma Real, cuyo nombre científico es Roystonea Regia O.F. Cook,pertenece a la familia de las palmáceas, es reconocida por los cubanos como la reina de los campos, por la majestuosidad de su estructura, su peculiar talla (alcanza generalmente entre cuarenta y cincuenta pies de altura),por la utilidad que reporta y por ser, además, el más numeroso de los árboles de la Isla. Es un árbol erecto, de gran altura, coronado por un bellísimo penacho de hojas pinnatisectas. Sus hojas tienen forma de grandes plumas capaces de sucitar tal admiración que muchos poetas y músicos han cantado a su elegancia.

Se reconocen unas doce especies, distribuidas en el sur de La Florida y en las islas de las Antillas hasta Venezuela. La Real es solo una entre las 70 especies de palmas indígenas que embellecen el paisaje cubano. Si a esto se le suman unas 20 subespecies, se puede decir que Cuba tiene más de un centenar de palmas nativas y una cifra superior al 90 por ciento son endémicas del territorio nacional. Florecen y crecen sus frutos durante todo el año, los cuales son utilizados como alimento de los animales.

Es una de las plantas más útiles al hombre. Sus pencas u hojas sirven para cubrir el tabaco; el tronco proporciona tablas para casas, canales, corrales, muebles y otros; entera se utiliza como puente sobre arroyos y ríos; de las yaguas (bases ensanchadas de las hojas) se hacen los tercios para envasar el tabaco en rama; los campesinos solían hacer las paredes de sus casas con ellas; las flores suministran néctar a las abejas.

El cogollo y el corazón tierno (palmito) sirven de alimento usándose en sopas y ensaladas. Los mambises acudieron muchas veces a ese alimento. Los ramos de palmiche dan aceite (de la semilla) para cebar cerdos y tostadas sustituyen al café. La porción restante que sostiene la semilla es utilizada en el campo como escoba para barrer pisos de tierra.

Florecen y crecen sus frutos durante casi todo el año y desde tiempos inmemoriales fue utilizada por los aborígenes cubanos para satisfacer algunas de sus necesidades más vitales, desde la comida para los animales de crianza hasta la madera para la construcción de las casas y las hojas para cubrir sus techos.

Su gallarda presencia en el Escudo Nacional, representa la libertad e independencia de la joven república cubana, símbolo de la lozanía y feracidad de su privilegiado suelo, al mismo tiempo que el más util de sus árboles.

José Martí caracterizó a las palmas como "novias que esperan..." y asi de firmes y resistentes somos los cubanos, asi que como podrás ver en la imagen del inicio, hay cubanos para rato....

Mi consejo: "Se firme y gallardo en tus propósitos, como las palmas..."

Más sobre los cubanos....

jmoreira87 14/12/2007 @ 15:03

El azúcar es blanca, parda y prieta; así también es el cubano, afirma el poeta Pablo Armando Fernández. La Habana es una ciudad universal y al mismo tiempo sincrética, alegrísima con sus rumbas de cajón y de chancletas de baile, el gran jolgorio del carnaval y las fiestas espontáneas en el seno de la comunidad. Es el puente mitológico entre lo real y lo irreal; está presidida por las encrucijadas: es el Caribe, asegura Miguel Barnet.

Cuba cuenta con más de 11 millones de habitantes, que según la poetisa Nancy Morejón, nos hemos dado a la tarea de crear una nación homogénea a partir de la propia heterogeneidad de la nación, creada por un propósito político más que por cualquier controversia cultural o racial. Somos una mezcla. No nos hemos aculturado a las costumbres españolas o africanas… Nos producimos a nosotros mismos como un pueblo mestizo que ha heredado y sostiene ambos componentes sin ser ya africanos ni españoles, sino sólo cubanos.

Y el cubano es imaginativo, alegre, desprejuiciado. Tiene “chispa”; da muestra de una clara y viva inteligencia. Es amigo de las bromas y las fiestas, y tiene siempre la sonrisa a flor de labios. Es comunicativo y conversador, quizás en exceso, pero sabe vivir también su vida interior. Es hospitalario, instruido, digno. “Abierto al mundo, gustoso de conocer lo nuevo para ajustarlo a su imaginación creadora, unido y unidor desde las revoluciones del siglo pasado, fiel a su experiencia e identidad históricas, desposeído de rasgos xenófobos; así es el cubano que quizás por hallarse en tierra que ha sido, y es, crucero del mundo, piense como Martí que “Patria es Humanidad”. Baila y camina, y canta, canta hondo, al ritmo embrujante de la percusión de la música. Y crea, además, melodías que han recorrido el mundo, tanto o más que las de otros pueblos, pues cada uno se expresa para todos a su manera. No pierde su talante, cualquiera que sea la tarea por hacer, porque sabe que cuanto desea –ser él mismo y no disfraz exótico de otros- se hará, escribe el historiador Julio Le Riverand.

Libertad

jmoreira87 14/12/2007 @ 15:02

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Su nombre científico es Priotelus Temnurus, del orden Trogoniformes y perteneciente a la familia Trogodinae. Es el único en la Isla de esta familia, a la que pertenece el quetzal, ave nacional de Guatemala.

Las alas tienen listas blancas, la cola muestra un aspecto peculiar, como si estuviera cortada con tijeras y presenta plumas y un pico negruzco en la mandíbula superior. Los ojos son de color bermellón. Es de mediano tamaño (27 centímetros).

No se caracteriza por una gran movilidad y suele repozar por largo tiempo con su pescuezo encogido, permanece así como extasiada ante el paisaje y sólo abandona esa posición para procurarse alimentos. En ese momento, sus movimientos son rápidos y precisos, aunque a muy corta distancia. Es un ave trepadora, endémica de Cuba, de bellos y vistosos colores.

No puede vivir en cautiverio, ya que muere al poco tiempo de estar encerrado.Los especialistas reportan la dificultad de criarlo en cautiverio entre otras cosas debido a la fácil caída de su plumaje, así como a su característica de ingerir alimentos mientras vuela. Construye su nido en los huecos de los árboles o de las palmas y se alimenta de los insectos que caza al vuelo.

Llamado por los aborigenes cubanos "guatini" -nombre que continúa dándosele en algunas de las provincias orientales- habita en casi todo el país en lugares boscosos, especialmente en las zonas montañosas ,como la Sierra Maestra y en las zonas llanas de Pinar del Río.También se le conoce por tocororo o tocoloro.

Es el ave nacional por dos motivos:

--Considerado como el ave más bella de Cuba, parte de su plumaje en verde recuerda los campos, su pecho de plumas blancas, su vientre de plumaje rojo y las plumas azules de su cabeza completan el claro simbolismo de la enseña nacional.

--Por su resistencia al cautiverio.

Cuando se observa al Tocororo no es difícil sustraerse a la idea de que es un ave que reafirma la cubanía, además de tener los colores de nuestra bandera es como el cubano mismo, tiene que vivir libre.

****En este vínculo podrá ver una controversia muy graciosa a cerca de esta ave y el águila, símbolo del imperio de EUA ****

Como somos los cubanos

jmoreira87 14/12/2007 @ 15:02

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Una de las cosas que identifica a los cubanos es su sentido del humor...el cubano es una persona que se burla hasta del mal que lo aqueja, todo lo toma con espíritu deportivo...Tan solo ve la imagen de arriba..

Ahora no pienses que todo en Cuba es risotada, pues con el humor el cubano hace maravillas, pues las cosas serias muy pocas veces se quedan en la memoria pero si decimos un chiste dejando caer la verdad entre líneas es algo que impacta el cerebro del lector. Aquí le ofresco uno de los más antiguos ejemplos que conozco:

En el boulevard habanero...
--Tal parece que estamos en los cafés al aire libre de París.
--Sí, los cafés son iguales, la única diferencia está en el aire.

Este texto pertenece a una caricatura de los años 90 del siglo pasado, cuando Cuba estaba bajo la dominación norteamericana; pertenece al periodista Eduardo Abela Villareal y la decía un personaje denominado "El Bobo".El aire al que se refiere es al momento en que se estaba viviendo, el aire de "exterminio" bajo el cual los EE.UU nos tenía sometidos, el cual desde luego ahora es respirable y podría serlo más, de no ser por las trabas que nos ha impuesto en todos estos años...

Pues ya ves, el humor no puede faltarle al cubano pues esa es la mejor medicina para el alma, como dice un humorista del pueblo:"Cubano que vas sin risa por esta vida prestada, no es cubano, es un fantasma y más que un fantasma, es nada..." Eso también es aplicable para ti que lees...

Mi consejo: "Repite conmigo: ¡jajajajajajajaja !"Guiño